Pasado
de Guillermo Imsteyf
Este camino
destiñe. Avanzo un poco y lo que era azul ―por ejemplo― ahora parece celeste. Las
paredes enseñan sus viejos rostros. El agua que les ha penetrado les dibuja la
barriga.
Este camino
se mueve, aunque parezca quieto y olvidado. Se mueve como un reloj de Dalí. Se
mueve para abajo, pero cuelga de nada. Está bien firme a la tierra.
Vuelvo sobre
él y lo encuentro en el mismo sitio, aunque despintado. Vuelvo y está oscuro. Es
una cabaña y hay música. ¿En qué momento nos hicimos viejos?
El presente
es el futuro que auguraba esa noche, cuando la libélula mordía la ceniza. Y el
pasado tiene olor. Y tiene un olor raro.
* * *
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