Elipsis de Oniro
de Guillermo Imsteyf
Una niña con
un mechón de oro
que cruza la
puerta
y se sienta
frente a mí
y es tan
pequeña.
Una mujer que
bebe el mundo
desde sus
ojos café
y el cabello
le llueve
sobre los
hombros
y está tan
callada
y su boca
sabe a dulce.
Una niña que
se hace mujer
en lo que
dura un paseo de la mano
una siesta en
la plaza
un pote de
helado.
* * *
No hay comentarios:
Publicar un comentario