El espanto
de Guillermo Imsteyf
Qué es eso de
andar compartiendo bocados de aire
qué es eso de
ahogarse en el olor de algún otro
bajar la voz,
invocar susurros, censurarse
de romper en
un grito elástico y trepidante.
Mejor oírse
de lejos, contar las palabras
confiarse al
silencio que liarse con el discurso
mejor
mostrarse enteros, no vaya a resultar
que algún
fragmento no nos encaje bien del todo.
Mejor
mantenerse distante.
A la
distancia es más sencillo poner a foco
desviar la
mirada sin caer en el ridículo
y puede uno
distraerse y puede uno aburrirse
mas de cerca
no, de cerca se nota, de cerca
todo es el
otro, no hay intermedio entre los sujetos
y pues sin
fronteras no hay dónde ir en primavera.
Mejor no
confesar
que te quiero
y te busco, y así salvar y guardarme
que siempre
es mejor a la certeza lo improbable
y que la
distancia bien se añeja en buen vinagre.
Mejor dar a
suponer
turbar la
vista un poco y evitarnos el pavor
de revelar
que no había nada pero nada
entre vos y
yo y lo absurdo que es vernos desnudos.
* * *
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